Las asanas son posturas físicas propias del yoga, diseñadas para equilibrar el cuerpo y la mente a través de la alineación, la concentración y la respiración consciente. Su nombre proviene del sánscrito y originalmente hacía referencia a la postura de meditación, aunque hoy comprende una amplia variedad de posiciones de pie, sentadas, torsiones, flexiones e inversiones.
Beneficios principales de las asanas
- Mejoran la flexibilidad, fortaleza y tono muscular, movilizando las articulaciones y favoreciendo una higiene postural adecuada.
- Produce efectos en todos los sistemas del organismo: circulatorio, digestivo, nervioso y endocrino, ayudando a optimizar su funcionamiento y equilibrar la energía vital.
- Reduce el estrés, favorecen la relajación profunda y mejoran la concentración y el bienestar emocional a través de la atención plena y la respiración consciente.
- Estimulan la autoaceptación, el conocimiento corporal y la integración entre cuerpo y mente.
Tipos de asanas
- Energizantes: incrementan el nivel de energía y la confianza, como las posturas de pie y las extensiones hacia atrás.
- Relajantes: producen tranquilidad y descanso, como las posturas de flexión hacia adelante.
- Equilibrantes: favorecen la armonía del sistema nervioso y el equilibrio mental y físico, como torsiones y posturas invertidas.
La práctica regular de asanas no solo aporta beneficios físicos, sino que también sirve como método de autoconocimiento y equilibrio mental, siendo un pilar esencial dentro del yoga.
